Por. José A. Montoya
Aviso. Algunas palabras explícitas son expuestas en este editorial.
En los años 80 cuando la fiebre de la “marimba” “Narco tráfico” en Miami, se conoció del ajuste de cuentas llevadas a cabo por individuos que llegaban a tener conocimiento de la existencia de informantes para la DEA y el FBI etc, los casos eran pocos porque los chivas de carrera no se querían arriesgar debido al peligro que representaba echar para delante a alguien, mayormente los chivas eran aquellos que eran arrestados y por tal de quitarse tiempo de prisión de encima cooperaban con la DEA y se prestaban a seguir el juego de Marimbero “Narco traficante” y hacer caer en celadas a los contrabandistas de drogas, al final muchos de los informantes “Chivatos” terminaban en los canales acuáticos de Miami carcomidos por los cocodrilos y otros ni se sabe de ellos, en otros casos aparecían descuartizados en los maleteros de los carros o en las cunetas en cajas de cartón, esas noticias se escuchaban a diario en los medios del sur de la Florida, y de que alguien se atreviera a hablar algo, les aseguro que el terror no les daba tiempo ni de cagarse en los pantalones o los blumer “Panty’s” si era una mujer, porque mujeres igual aparecían muertas.
